Los síntomas de los pensamientos inútiles son sentimientos de angustia, pérdida de felicidad o de bienestar, una mente alterada llena de confusión o incapacidad para tomar decisiones precisas.
Pensar una y otra vez sobre una acción desafortunada ya realizada no es una forma correcta de usar el momento presente. Arrepentirse es bueno si se reconoce como el medio de llevar a cabo una transformación. Sin embargo, la transformación del ser debería suceder en el momento en que hay comprensión y reconciliación. En ese momento, deberíamos discernir si algo fue correcto o erróneo. Después, en un segundo, decidir qué acción o acciones evitaremos de ahora en adelante y qué acción o acciones serán las que potenciaremos en su lugar. El poder de esta decisión debería aportarnos la experiencia de la felicidad del logro para el futuro.
La práctica de pasar el tiempo pensando sobre las debilidades de los demás nos hace descender a las esferas de influencia de los demás. De esta forma, uno se influye por la carga de pensamientos, en vez de ser él, el que influye sobre los mismos. Para acabar con la costumbre de habitar en el vacío de las debilidades de los demás hay que pensar sobre las propias virtudes, valores y fortalezas así como en lo que falta en la propia esfera de influencia. ¿Qué virtud personifiqué hoy? ¿Qué fortaleza debería haber experimentado, sobre la que trabajaré mañana? ¿Qué valor demostré? ¿Qué necesita desarrollarse aún?
El poder de controlar los pensamientos comienza con:
1) el compromiso y sabiendo de que uno tiene una habilidad innata para cambiar los pensamientos inútiles por los pensamientos de Dios, y
2) hacerse responsable de los pensamientos, que son las semillas de los sentimientos, las palabras y las acciones. La práctica de desarrollar el poder de controlar consiste en examinar y cambiar a conciencia la calidad y la dirección de los pensamientos.
No vivan ya según los criterios del del pensamiento de este siglo; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto. Romanos 12.2
28 de julio de 2012
¿Que papel juega la imaginación en nuestras oraciones contestadas?
El diccionario define la palabra imaginación como “la facultad de ver o formar imágenes mentales o conceptos que en la actualidad no están presentes por los sentidos”. Muchos cristianos han dicho que cuando dicen palabras como “imagen mental” o “imagen interior” o “imaginación”, asumen automáticamente —lo cual es algo incorrecto— que usar la imaginación o desarrollar una imagen interior es algo equivocado o aun perverso y pecaminoso. Esto no puede estar más lejos de la verdad.
Para que puedas obtener la manifestación de algo por lo cual estas orando, primero debes creer que lo recibes antes de tenerlo físicamente. Al hablar de fe, tenemos que hablar de Jesús el cual no solo es el autor de ella sino también el que la perfecciona. El expresó lo siguiente, “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán”. ¿Cómo logramos esto? Al usar nuestra imaginación creamos y mantenemos una imagen interior de las cosas por las que estamos pidiendo.
La imaginación es como una caja de colores que se nos da para que dibujemos nuestros sueños, nuestras metas, y hagamos con ellos una pintura de lo que queremos llegar a ser, pero lamentablemente hemos tomados esos mismos colores para dibujar nuestros temores y como resultado, obtenemos una pintura distorsionada de lo que no deseamos para nuestra vida.
¿Pero cómo puedo cambiar esto?
Primero, debes aprender a erradicar cada imagen, sentimiento, o pensamiento que no te afirme a obtener lo que estás pidiendo. El temor, el cual es totalmente contrario a la fe, te enviará pensamientos de dudas e incredulidad ya que su más poderosa arma es la sugestión, y su objetivo es convencerte que lo que Dios te ha dicho, nunca llegará a ser una realidad en tú vida. Por lo tanto debes proponerte guardar tu mente en contra de cada pensamiento malo o de temor. La palabra de Dios tiene autoridad sobre aquellos argumentos o razonamientos que son contrarios a los de Dios.
Pablo dice: “Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Con ellas destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo”. Esta escritura nos ordena llevar cautivo “imaginaciones” (argumento, teorías, y razonamientos) que se oponen a la Palabra de Dios. Sin embargo la única manera para lograr esto es conociendo la voluntad de Dios; la cual te aseguro que es buena; Dios está comprometido bajo pacto de bendecir tu vida, en otras palabras de cumplir en tu vida lo que El ya ha hecho en el cielo; esta es la voluntad de Dios, y si no conoces cual es Su voluntad, nunca podrás oponerte a los argumentos o a las teorías que contradicen a la Palabra de Dios, y este conflicto se da de continuo en tu mente.
Ahora, si ya has logrado la habilidad de llevar cautivos los argumentos (en tu imaginación) que contradicen la Palabra de Dios, también puedes usar tu imaginación para que esta produzca imágenes de tus oraciones contestadas. Es así de simple. La pregunta es, usará tu imaginación para el bien o para el mal. Recuerda Dios solo está comprometido con su voluntad.
La historia de la torre de Babel es una gran ilustración del poder de la imaginación. Esas personas llegaron con la idea de construir una ciudad que alcanzara el cielo. Pero aun mas fascinante fue la respuesta de Dios: “Y el señor dijo: He aquí el pueblo es uno… y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer” (Génesis 11:6). Dios no se rió o se burló de estas personas. El dijo: “Nada de lo que ellos han pensado (imaginado) será imposible”.
Así que te animo a que protejas tu mente y tus pensamientos. Ora y cree que recibes lo que has pedido. Entonces usa el poder de tu imaginación para crear una imagen interior de ti poseyendo las cosas que has pedido. A su tiempo, tendrás la manifestación física y tangible de aquello por lo que oraste.
25 de julio de 2012
El amor siempre es ahora
Saber perdonar y olvidar es una muestra de amor. Muchos viven esclavizados por el pasado. La situación ya pasó, dejó de existir, pero sigue viva en sus mentes. Pero tanto el pasado como el futuro es psicológico ya que este solo existe en nuestra mente, pero nuestra única realidad es el presente, el ahora y este no pertenece al tiempo. Así que abre tu corazón, sé generoso, libérate de ese pesar, perdona y olvida.
Esto te permitirá vivir cada momento presente en paz.
Para mantenerte contento en cada situación, olvida lo viejo, lo que no tiene valor, lo que te ha robado la ilusión. Creces y avanzas en la vida, gracias a lo que te motiva y te ilusiona. Te deprimes recordando tus errores y debilidades. Dios nos dice «Ya no recuerdes el ayer, no pienses más en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto y ríos en la tierra estéril. Isaías 43:18-19
Las preocupaciones son una ilusión. Te hacen vivir en el futuro creyendo que estás ocupado, cuando en realidad te alejan del presente. Las preocupaciones son una excusa para dejar de hacer lo que de verdad tienes que hacer. Jesús nos dice »Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy.
La persona reactiva, da la sensación de estar muy ocupada, manifiesta su preocupación a los demás, pero lo cierto es que con todas sus preocupaciones no consigue resolver ninguno de sus problemas.
La persona proactiva enfoca toda su atención en el presente, actúa con iniciativa.
Sabe que permaneciendo tranquila y libre de preocupaciones es mucho más efectiva.
Tus acciones son el espejo de tus pensamientos. Puedes esconder tus pensamientos, pero no puedes esconder tus acciones. Ten pensamientos elevados y tus acciones se harán elevadas.
La biblia nos dice: No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. Filipenses 4:6-8
24 de julio de 2012
Sinceridad
Sinceridad no significa simplemente hablar con franqueza. Significa conocer claramente lo que sucede dentro de ti.
Tal claridad se refleja en tus palabras, que tendrán el poder de la verdad, y surgirán con facilidad y sin vacilaciones. La sinceridad genuina cultivada dentro de ti es lo que les llega a los demás y les influirá.
Si los demás te influyen fácilmente a ti, tu capacidad de ser sincero se reduce. Los demás no podrán recibir de ti ese sentimiento de verdad, y en tus relaciones no habrá un sentimiento de amor. Parecerán superficiales. Aunque el amor superficial es mejor que la carencia de amor ya que por lo menos asegura que no te vuelves totalmente frío, es obvio que no es el auténtico.
Se necesita mucho valor para ser honesto. Una de las cualidades más nobles de una persona es la capacidad de decir: «Lo siento, estaba equivocado y tú tenías razón». Lo que importa no es tener razón, esgrimir argumentos contundentes o lograr que acepten mis ideas. Lo que importa es ser capaz de reconocer mis errores, hacerme responsable de ellos, aprender la lección y seguir adelante con mayor grado de madurez. Lo que hace una persona grande no es que no se equivoque, sino que tenga el valor de de reconocer sus errores.
La honestidad espiritual significa: “sé fiel a tu propio naturaleza”. Dios te creó a su imagen y semejanza y si Dios es amor entonces amor te creo a ti y cuando no andas en amor estas negando tu propio ser. Es uno de los pilares de la grandeza, ya que permite experimentar el amor de Dios, y el sentimiento de que Dios y yo estamos muy cerca. Hay un gran poder en esta experiencia. Por desgracia, en lugar de disfrutar de tal grandeza de una forma natural, la mayoría de las personas renuncian a esta oportunidad poniendo excusas. Las excusas o justificaciones también son una forma de la falsedad.
Donde hay sinceridad y honestidad, los sentimientos se vuelven puros y limpios.
Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 1 Juan 4:7-8
23 de julio de 2012
Confía siempre en su amor proveedor
En general, es más fácil darnos cuenta de nuestras carencias que apreciar lo que tenemos. Siempre que surgen situaciones adversas en nuestro camino, tendemos a enfocarnos sólo en lo que nos falta. Cuando tenemos esta actitud, somos incapaces de hacer ningún esfuerzo para cambiar la situación. Entonces tendemos a culpar a los demás o a poner excusas.
Por otro lado, tendemos a valorarnos a través de nuestros logros y de la consideración y apreciación que recibimos de los demás. Esto hace que nuestro sentimiento de valía dependa del exterior. Puesto que todo lo que viene del exterior no siempre es estable, nuestra mente y pensamientos fluctúan de acuerdo a ello. A veces estamos felices y a veces no.
Cuando somos capaces de apreciar nuestro propio valor inherente, entonces podemos usar de la mejor manera nuestras habilidades y talentos. Nos daremos cuenta de cuan capaces somos, y no necesitaremos más el reconocimiento de otros para sentirnos bien acerca de nosotros mismos.
Como práctica para experimentar, podemos percibir hoy cada reto o adversidad como una oportunidad para desarrollar nuestras habilidades y descubrir nuestros recursos escondidos. Cuanto más hagamos esto, más progreso experimentaremos.
Dios nunca te va a abandonar, siempre esta contigo, por lo tanto siempre recuerda su promesa y confía en todo momento en El.
"Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré". Hebreos 13:5
20 de julio de 2012
La gente hermosa no surgen de la nada

Las personas más hermosas que he conocido son aquellas que han vivido la derrota, el sufrimiento, han luchado contra la adversidad, conocieron la perdida y siempre encontraron la manera de salir de esas profundidades. Estas personas saben apreciar cada detalle, son sensibles y tienen un gran sentido por la vida que las hace que estén llenas de compasión, de dulzura, y de una profunda atención amorosa. Gente tan hermosa no surgen de la nada.
Elisabeth Kübler-Ross en1975
18 de julio de 2012
Trabajando en equipo
Muchas tareas requieren la cooperación de los demás y se vuelve necesario abrirse a las ideas de otros. ¿Qué sucede cuando sus ideas no nos parecen adecuadas?
Necesitamos escuchar las ideas de todos con profundo respeto, especialmente cuando tenemos que tomar alguna decisión delicada. Tenemos que escuchar a los demás y nunca reaccionar en desacuerdo de forma instantánea y cortarles. Ni siquiera nuestra cara debería mostrar que no estamos de acuerdo.
Para generar cooperación es esencial escuchar y dar respeto. Esto no significa necesariamente estar de acuerdo con las ideas de otros, pero sí darles el debido respeto a la vez que permanecemos abiertos y flexibles.
A fin de tomar la decisión correcta, necesitamos hacer que nuestro intelecto se haga muy profundo y sutil, y muy amplio a la vez. Para que nuestro intelecto se haga así, necesitamos el frescor y el oxígeno del silencio.
Cuando inculcamos en nosotros el hábito de ir al silencio y vaciar la mente e intelecto del exceso de pensamientos, entonces veremos cómo surgen respuestas nuevas y creativas, que ni siquiera se nos habían ocurrido antes y que proceden de un espacio interno de sabiduría innata. Entonces tomaremos decisiones precisas desde nuestra sabiduría espiritual.
17 de julio de 2012
La tristeza, tu enemigo mortal
Muchos de nosotros hemos visto la aflicción y la tristeza como parte tan natural de la vida que ni siquiera nos hemos preguntado si debe ser así. En efecto, si somos sinceros, tenemos que admitir que hay veces cuando en realidad queremos sentir lástima y tristeza por nosotros mismos.
¿Por qué optamos por la tristeza? Porque la tristeza produce cierta satisfacción emotiva. Ofrece una oleada de sentimientos que, al principio, son casi embriagadores.
Pero la aflicción y la tristeza son cosas peligrosas. Hace varios años, Dios me mostró que la tristeza y la aflicción no son los sentimientos inocentes que creemos que son. Las fuerzas tras estos sentimientos son en realidad seres espirituales enviados por el mismo diablo para matar, hurtar y destruir.
Son parte del bombardeo devastador y satánico que Jesús llevó sobre Él cuando murió en la cruz (Isaías 53). Él experimentó el dolor y el quebranto para que nosotros no tuviéramos que hacerlo. Si vienen a tocar a tu puerta, recuerda que no son sentimientos inocentes, sino que son enemigos mortales que Jesús ya venció en el Calvario.
No vivas como los que no tienen esperanza. Usted es creyente. Sabe que Jesucristo murió por usted y resucitó. Eso no sólo le da esperanza en lo que concierne a la muerte física, sino que le da esperanza en toda situación. ¡No se entristezca!
Dios dice: «Yo, sí, yo soy quien te consuela. Entonces, ¿por qué les temes a simples seres humanos que se marchitan como la hierba y desaparecen? Sin embargo, has olvidado al Señor, tu Creador, el que extendió el cielo como un dosel y puso los cimientos de la tierra. ¿Vivirás en constante terror de los opresores humanos? ¿Seguirás temiendo el enojo de tus enemigos? ¿Dónde están ahora su furia y su enojo? ¡Han desaparecido! Pronto quedarán libres los cautivos. ¡La prisión, el hambre y la muerte no serán su destino! Pues yo soy el Señor tu Dios, que agito el mar haciendo que rujan las olas. Mi nombre es Señor de los Ejércitos Celestiales. Y he puesto mis palabras en tu boca y te he escondido a salvo dentro de mi mano. Yo extendí el cielo como un dosel y puse los cimientos de la tierra. Yo soy el que le dice a Israel: “¡Tú eres mi pueblo!”». Isaías 51:12-16
¿Por qué optamos por la tristeza? Porque la tristeza produce cierta satisfacción emotiva. Ofrece una oleada de sentimientos que, al principio, son casi embriagadores.
Pero la aflicción y la tristeza son cosas peligrosas. Hace varios años, Dios me mostró que la tristeza y la aflicción no son los sentimientos inocentes que creemos que son. Las fuerzas tras estos sentimientos son en realidad seres espirituales enviados por el mismo diablo para matar, hurtar y destruir.
Son parte del bombardeo devastador y satánico que Jesús llevó sobre Él cuando murió en la cruz (Isaías 53). Él experimentó el dolor y el quebranto para que nosotros no tuviéramos que hacerlo. Si vienen a tocar a tu puerta, recuerda que no son sentimientos inocentes, sino que son enemigos mortales que Jesús ya venció en el Calvario.
No vivas como los que no tienen esperanza. Usted es creyente. Sabe que Jesucristo murió por usted y resucitó. Eso no sólo le da esperanza en lo que concierne a la muerte física, sino que le da esperanza en toda situación. ¡No se entristezca!
Dios dice: «Yo, sí, yo soy quien te consuela. Entonces, ¿por qué les temes a simples seres humanos que se marchitan como la hierba y desaparecen? Sin embargo, has olvidado al Señor, tu Creador, el que extendió el cielo como un dosel y puso los cimientos de la tierra. ¿Vivirás en constante terror de los opresores humanos? ¿Seguirás temiendo el enojo de tus enemigos? ¿Dónde están ahora su furia y su enojo? ¡Han desaparecido! Pronto quedarán libres los cautivos. ¡La prisión, el hambre y la muerte no serán su destino! Pues yo soy el Señor tu Dios, que agito el mar haciendo que rujan las olas. Mi nombre es Señor de los Ejércitos Celestiales. Y he puesto mis palabras en tu boca y te he escondido a salvo dentro de mi mano. Yo extendí el cielo como un dosel y puse los cimientos de la tierra. Yo soy el que le dice a Israel: “¡Tú eres mi pueblo!”». Isaías 51:12-16
14 de julio de 2012
¿Sabes dejar atrás el pasado?
Sentimos pesar cuando nos agarramos a las situaciones o nos involucramos excesivamente en las mismas. Nos olvidamos de que estas situaciones son externas a nosotros. Todo lo que se necesita es saber soltar y desprendernos de ellas. Una vez conseguimos esto, recuperamos la felicidad y la paz y podemos volver a sonreír. Cuán a menudo hemos vuelto la vista atrás en relación a algún problema previo y nos hemos sorprendido de cómo nos dejamos afectar tanto innecesariamente.
El arte de vivir desde el interior hacia el exterior es tal que no sólo nos capacita a desprendernos de aquello que está fuera, sino que nos desarrolla tal fortaleza que nos protege e impide que nos atrapemos en nada.
Cuando sabemos soltar todas las cosas externas a nosotros y nos liberamos, empezamos a sentir un estado de estabilidad lleno de tal felicidad que no importa lo que suceda, no lo podemos perder. La felicidad contiene los poderes de la paz y del amor. Cuando hay paz y felicidad sentimos que tenemos auto-respeto y que somos fuertes, que no somos una persona fácilmente alterable y de estado de ánimo cambiante.
Necesitamos poner atención a la calidad de pensamientos que permitimos en la mente. Esto es sensatez. Después de todo, es nuestra mente. Los pensamientos deberían ser puros, elevados y determinados. Entonces, simplemente observemos los resultados: experimentaremos paz de la mente.
Preguntemos a nuestro corazón: ¿Tengo pensamientos puros y sentimientos positivos hacia todos incluyéndome a mí mismo/a? ¿Presto atención a esto, convirtiéndolo en mi prioridad a medida que me muevo por la vida? Tales sentimientos crean una energía que automáticamente fluye hacia el exterior, protegiéndonos de las influencias negativas.
El arte de vivir desde el interior hacia el exterior es tal que no sólo nos capacita a desprendernos de aquello que está fuera, sino que nos desarrolla tal fortaleza que nos protege e impide que nos atrapemos en nada.
Cuando sabemos soltar todas las cosas externas a nosotros y nos liberamos, empezamos a sentir un estado de estabilidad lleno de tal felicidad que no importa lo que suceda, no lo podemos perder. La felicidad contiene los poderes de la paz y del amor. Cuando hay paz y felicidad sentimos que tenemos auto-respeto y que somos fuertes, que no somos una persona fácilmente alterable y de estado de ánimo cambiante.
Necesitamos poner atención a la calidad de pensamientos que permitimos en la mente. Esto es sensatez. Después de todo, es nuestra mente. Los pensamientos deberían ser puros, elevados y determinados. Entonces, simplemente observemos los resultados: experimentaremos paz de la mente.
Preguntemos a nuestro corazón: ¿Tengo pensamientos puros y sentimientos positivos hacia todos incluyéndome a mí mismo/a? ¿Presto atención a esto, convirtiéndolo en mi prioridad a medida que me muevo por la vida? Tales sentimientos crean una energía que automáticamente fluye hacia el exterior, protegiéndonos de las influencias negativas.
13 de julio de 2012
Lo que siembras eso cosechas
"Con las leyes del de Dios sucede como el hombre que siembra la semilla en la tierra..." Esto comentó Jesús y él siempre comparaba el reino de Dios con LA SIEMBRA Y LA COSECHA. Es un concepto fácil, algo que todos podemos entender, "lo que siembras eso cosechas". Ahora, lo cierto es que Dios ya nos ha bendecido en todo, de hecho, Dios esta comprometido por pacto en cumplir todas sus promesas en la vida de todo aquel que por fe vive por ellas, promesas que ya fueron todas cumplidas en Jesús, es un hecho en el cielo, pero ¿por qué muchos no están recogiendo una cosecha abundante en cada temporada? La respuesta es porque están sin hacer nada, están esperando que Dios haga todo el trabajo, pero Él no hace las cosas de esa manera.
Él colabora con nosotros, pero no lo hace todo. Hay algunas cosas que debemos hacer por fe si queremos recoger una buena cosecha en el tiempo de la siega.
Primero, debes sembrar por fe la semilla de la Palabra con la esperanza de que esta crezca. Debes encontrar las preciosas promesas de Dios en su Palabra y sembrarlas en tu corazón y en tu vida.
Luego, debes "regar" la semilla, si, regarla todos los días dando gracias por medio de la fe y con la confesión del agua espiritual de la Palabra. Esa Palabra contiene vida y esas semillas de promesas no podrán crecer sin ella.
Y por último, tienes que deshacerse de la mala hierba, esos pensamientos que continuamente te acosan, son semilla que producen la mala hierba. Cuando la mala hierba del rencor, la duda, el temor, el desaliento y toda las otras basuras que el diablo trata de sembrar en tu cosecha quieran entrar, deshágase de ellas para que no ahoguen la Palabra.
Eso va a requerir que seas diligente. Nadie más lo hará por ti. Es necesario que deshierbes tu propia cosecha. Tendrás que ser muy firme para esto. Cuando la mala hierba empiece a salir, ¡ARRÁNCALA! No le des lugar en tu mente ni por un momento, desarráiguela y remplácela y riéguela con la promesa de Dios. No te conformes con una flor silvestre cuando puedes tener lo mejor de lo mejor de Dios.
No te quedes con los brazos cruzados esperando que Dios planee tu cosecha. Empieza a sembrarla. Empieza a vigilar tu tierra (tu mente) para mantenerla húmeda con el agua de la Palabra y libre de la mala hierva. Comprométete a hacer tu parte y confía en que Dios hará la de Él; y tendrás una cosecha abundante esta temporada.
Efesios 4:22-32
12 de julio de 2012
Lo que dices, si cuenta…

Muchas veces al hablar, hablamos cosas que no queríamos decir. Pero lo cierto es que asumimos que esto de pensar antes de hablar no es tan importante, pero la verdad es que si tenemos que tener cuidado con las cosas que decimos. Dice la biblia: “Pon guarda a mi boca, oh Señor; guarda la puerta de mis labios”. La mayoría de las personas al hablar no expresan lo que ellos dicen creer. Pon atención a lo que ellos dicen y te darás cuenta de esto. Por ejemplo, cuando se trata de la salud, dicen que confían en Dios, pero los oyes decir: "ESTOY SEGURO DE QUE ME VA A DAR GRIPA, PORQUE TODOS LOS AÑOS ME DA". Ahora ¿Crees que esas personas obtienen lo que ellas dicen? ¡Claro que sí! Pregúntales unas semanas después y su respuesta será que se enfermaron, tal como lo habían dicho. Si quieres conocer lo que hay en tu corazón, observa y escucha lo que haces y dices cuando estás bajo las presiones de la vida. Es por esto que Jesús dice: “De la abundancia del corazón habla la boca”. Pero si tratas de decirles que hay cierta relación entre las palabras que dijeron y las cosas que están viviendo, te mirarán como si estuvieras loco. Lo cierto es que lo que hablamos siempre revela lo que hay en nuestro corazón.
Ahora, si conocieras la Palabra de Dios y entendieras lo que El dice acerca de la situación que estas viviendo, entenderías que LAS PALABRAS QUE HABLAS TIENEN UN GRAN IMPACTO EN TU VIDA Y DEFINEN, CASI LITERALMENTE TU FUTURO. Cuando una persona conoce la voluntad de Dios y cree en su corazón y confiesa con su boca que Jesús es el Señor, ya esas palabras habrán cambiado el curso de su vida por siempre. Y si este ha sido tu caso entonces sabrás por experiencia propia el poder que tienen las palabras.
Pero del dicho al hecho… la verdad es que si tú eres como yo, te habrás dado cuenta de que es difícil ser constante cuando se trata de hablar palabras llenas de fe. Nos hemos pasado la vida hablando las palabras equivocadas, palabras llenas de temor, hemos estado creyéndole más a las experiencias pasadas y a las circunstancias que estamos viviendo que a Dios. Esto hay que practicarlo todos los días, de eso se trata nuestra comunión con Dios, de que otra manera podrás estar de acuerdo con Dios si no lo conoces, como El dice podrán andar dos juntos si no estuvieran de acuerdo; Yo he estado practicándolo, sin embargo, a pesar del tiempo que llevo haciéndolo y de conocer esto, siempre debo tener cuidado con mis palabras.Todo lo que te rodea es como una corriente negativa que esta tratando de arrastrarte, como un río caudaloso. PERO CUANDO VIVES POR FE Y HABLAS PALABRAS DE FE, ES COMO ESTAR REMANDO CONTRA LA CORRIENTE. Pero puedes hacerlo, aunque parezca una tarea muy difícil. Para esto debes tener en cuenta que nunca podrás darte el lujo de tomarte unas vacaciones en ese trabajo. Si aflojas un poquito, la corriente empezará a llevarte río abajo. Es importante que entiendas que las palabras sin fe no tienen ningún efecto, así como la fe sin palabras tampoco. Ambas son necesarias. Llena tu corazón con la palabra de Dios al meditar en ellas, pensar en ellas, relacionarte con ellas, entiende esto: Dios es su Palabra, El dice que su Palabra es espíritu y es vida.
Toma la decisión de cuidar lo que vas a decir, llénate constantemente con la Palabra de Dios y así podrás hablar correctamente de acuerdo a cada situación. ¿Que significa esto? Que estarás hablando aun sin pensar, las palabras correctas, porque ellas saldrán de tu corazón, por lo tanto, cuando te sorprenda un problema, le hablaras al problema la palabra de Dios. ¿Y sabes que va a ocurrir? Exactamente lo que Dios prometió.
Dios dice: "HIJO MÍO, ESTÁ ATENTO A MIS PALABRAS; INCLINA TU OÍDO A MIS RAZONES" (Proverbios 4:20). Has de la Palabra de Dios tú morada, tu habitación, tu refugio y todo lo que digas te llevará un poco más río arriba. Conoce a Dios, la única forma de conocer a Dios es a través de su Palabra, esa Palabra se encarnó, se hizo hombre… y su nombre es Jesús.
“Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.Pues es por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y es por confesarlo con tu boca que eres salvo. Como nos dicen las Escrituras: «Todo el que confíe en él jamás será deshonrado»” Romanos 10:9-11
La adoración...
La música es un magnifico medio para adorar. Pero la verdadera adoración es mucho más que solo música, y la música—aun la música Cristiana—no es necesariamente adoración autentica… Hay otras disciplinas espirituales que llegan más cerca a la esencia de la verdadera adoración—actividades como creerle a Dios aceptando su amor y perdón, depender de la Palabra como el pámpano de la vid, lo cual hará que puedas llevar sus frutos y no los tuyos, la compasión, el amor y el perdón... Es significante que Jesús habló de la Verdad, no la música, como la marca distintiva de la verdadera adoración.
Jesús dijo: Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. Juan 4:23-24
Religión o relación...
Dios no envió a Jesús al mundo para fundar una nueva religión... no; Jesús vino para reconciliarnos con Dios y así tengamos una relación con El como nuestro amado Padre, pero el hombre hizo de esta relación una religión.
Desde nuestra perspectiva como creyentes, la vida es todo acerca de Jesús: amarlo, agradarlo, expandir Su Reino y darle la gloria, y esto esta bien.
Sin embargo, desde la perspectiva de Jesús, todo es acerca de nosotros.
Él no murió en la Cruz para salvarse a Sí mismo.
No vino a la Tierra a cumplir el plan de redención para que El pudiera tener vida en abundancia.
Él vino para que nosotros pudiéramos disfrutar esa vida.
Jesús se convirtió en la simiente de Abraham, no para que Él pudiera heredar la promesa de Dios, sino para que nosotros la heredáramos.
Él hizo nos salvo, a fin de que LA BENDICIÓN de Dios viniera sobre nosotros, y para que a través de nosotros todas las naciones de la Tierra puedan ser bendecidas.
10 de julio de 2012
Te deseo lo suficiente
En un aeropuerto escuché a un padre y a su hija en sus últimos momentos antes de que ella tomara el avión.
Ya se había anunciado su vuelo y estando juntos en la puerta, él le dice a su hija: “Te amo y te deseo lo suficiente”.
Ella dijo: "Papi, nuestra vida juntos ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado. Te deseo lo suficiente también, papi”.
Se dieron un beso de despedida y ella se fue. El se acercó a la ventana donde yo estaba sentado. De pie allí pude ver que quería y necesitaba llorar. Traté de no entrometerme en su vida privada, pero él me dio la bienvenida a la pregunta "¿Alguna vez le has dicho adiós a alguien que sabes se va para siempre?" "Sí", le contesté. Y le dije que al verlos, vino a mí el recuerdo que tengo de cuando le exprese a mi papá mi amor y agradecimiento por todo lo que había hecho por mí. Sabiendo que sus días aquí estaban ya terminando, entonces mirándolo a sus ojos me tomé el tiempo para decirle lo mucho que significaba esto para mí. Sabía exactamente lo que este hombre estaba sintiendo.
"Perdóneme por preguntarle, pero ¿por qué fue un adiós para siempre?" Le pregunté. El me respondio: "Soy viejo y ella vive muy lejos; tengo desafíos por delante y la realidad es que su próximo viaje será para mi funeral" dijo.
"Cuando decía adiós le escuché decir: `Te deseo lo suficiente’. ¿Puedo preguntar qué significa eso? "
Él comenzó a sonreír. "Ese es un deseo que ha sido transmitido de generación en generación. Mis padres se lo decían a todo el mundo. "Hizo una pausa por un momento y mirando hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, sonrió aún más.
"Cuando decimos: `Te deseo lo suficiente’, lo que estamos diciendole a la otra persona es que esperamos que tengan una vida llena y suficiente de todas las cosas buenas para que nada les falte”, entonces continuó y volviéndose a mí compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria.
“Deseo que tengas el suficiente sol para que mantengas siempre tu actitud brillante. Deseo que tenga suficientes lluvias para que aprecies mejor el sol. Deseo que tenga suficiente felicidad para que mantengas tu espíritu vivo. Te deseo el suficiente dolor para que los más pequeños placeres de la vida parezcan mucho más grandes. Deseo que ganes lo suficiente para que cumplas tus deseos. Te deseo que tenga la suficiente pérdida para que puedas apreciar todo lo que tienes. Deseo que recibas los suficiente "holas" para que puedas apreciar el último "adiós". Entonces empezó a llorar y se alejó.
Dios te ama.. créelo es verdad
Hoy día son muchas las personas que no conocen a Jesús porque no han oído realmente las Buenas Noticias. ¿Por qué? Porque muchos cristianos están ocupados diciéndole al mundo que Dios está enojado con ellos, que son malos y que están errados. Algunos llaman a eso buenas nuevas, pero no lo son y no es lo que Dios nos ha comisionado a testificar.
Dios nos ha dado la "palabra de reconciliación". Nos ha enviado a anunciar las buenas noticias de que Dios ha restaurado la armonía y la comunión entre Él y todos los hombres. No sólo los creyentes, no sólo la gente de su iglesia, sino todo el mundo.
Es verdad. El peor pecador del mundo ha sido reconciliado con Dios como lo estas tu. Busca en Romanos 5:10 y veras lo que quiero decir: "Porque si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo".
Reconciliados. Esa palabra está en tiempo pasado. Dios ya ha restaurado la comunión entre Él y la humanidad. Lo hizo cuando ni una sola persona sobre la tierra, excepto Jesús, creyó en el nuevo nacimiento. Lo hizo cuando el mundo entero yacía en el pecado.
Mediante la muerte y la resurrección de Jesús, Dios ha limpiado, perdonado y restaurado para sí mismo a todos los hombres, mujeres y niños sobre la faz de la tierra. Todo lo que tenemos que hacer ahora es recibir esas buenas noticias.
Esa es la buena palabra que Dios nos ha dado. Esa es la Palabra que necesitamos dar a conocer a los que están perdidos. Si lo hacemos, puedo casi garantizarte que no permanecerán perdidos por mucho tiempo.
"Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación." 2 Corintios 5:19
2 Corintios 5:10-21
9 de julio de 2012
AMOR o temor.. tu decides
Estamos rodeados por un mundo que es gobernado en su mayor parte por la maldad y como resultado ES UN MUNDO DONDE GOBIERNA EL TEMOR. Temor a la muerte, a la enfermedad, a la pobresa, a ser engañado, a no ser amado. ¿Cómo podemos evitar ser atrapados por este mundo? ¿Cómo podemos ser diferentes a pesar de que estamos en él?Encontramos la respuesta en Juan 17:17. Allí Jesús hablaba al Padre de todos los que creerían en Él. Dice, "SANTIFÍCALOS EN TU VERDAD; TU PALABRA ES LA VERDAD".
SANTIFICAR significa “SEPARAR”, “APARTAR”. Por lo tanto, Jesús estaba diciendo: "SEPÁRALOS POR LA PALABRA". ¡La Palabra nos separa, nos aparta! la Palabra es la que nos santifica. Cuando empezamos a creer en la Palabra de Dios, ella empieza a hacer su trabajo, haciendo en nosotros lo que ella dice que hará.
Cuando en el principio creíste en Jesús, naciste de nuevo. En ese momento fuiste separado espiritualmente del reino de las sombras, a su reino. Pero en este punto es donde muchos se detienen. Ellos dejan que la Palabra de Dios haga su obra inicial de separación y luego continúan viviendo como todos los demás. Espiritualmente, ya están separados de la muerte, ya son hijos y herederos, PERO FÍSICA Y MENTALMENTE SIGUEN VIVIENDO COMO ESCLAVOS. Están pobres, enfermos, preocupados, confundidos, enojados, siguiendo la corriente del mundo. EN OTRAS PALABRAS, SON COMO LOS DEMÁS DEL MUNDO.
Pero si en lugar de creerle al mundo continúas dándole a la Palabra de Dios el primer lugar en tu vida, ELLA CONTINUARÁ SEPARÁNDOTE DE LA POBREZA, DE LA ANSIEDAD, DE LA ENFERMEDAD, DEL ODIO Y DE LA OSCURIDAD DE TU VIEJO AMBIENTE.
Hay algo más que la Palabra de Dios también hará por ti. No sólo te separará de las cosas de este mundo, te separará para las cosas de Dios.
TÚ NO PODRÁS SEPARARTE DE CUALQUIER VICIO SIN SEPARARSE PARA ALGO MÁS. No puedes apartarte de las cosas del mundo a menos que te vuelvas a algo más fuerte. Quiero que sepas que podrás gritar, chillar, patear y todo lo demás tratando de quitar el pecado de tu vida. Puedes gritar: "Amado Dios, quita este pecado de mí". Pero todos los ruegos del mundo no te separarán de tu pecado. ¡LA PALABRA ES LA QUE LO HACE!
Si quieres ver lo trascendente y ver a Dios actuar en tu vida, toma la decisión de darle a la Palabra de Dios, a cada una de sus promesas el primer lugar en tu vida. Toma una decisión decisiva, una decisión de la cual no haya retirada. Enciérrate en la Palabra, créele y deja que la Palabra haga su obra. Permite que te separe del temor que reina en el mundo para LAS BENDICIONES DE DIOS.
Jesús dijo: “Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!” Juan 15:7
8 de julio de 2012
El poder del amor empieza con amarte primero
Un día una princesa buscaba un príncipe con quien casarse y llegaron muchos príncipes de todos los reinos, llegaban con muchas prendas y regalos para agradar a la princesa pero también llegó un campesino del pueblo y le dijo a la Princesa: Yo no tengo nada que ofrecerte pero puedo pasar 90 días sentado aquí en la plaza del pueblo sin comer ni beber agua y esperar por ti... y ella acepto la propuesta.
Después de 89 días sentado allí pasando hambre, frío y cualquier tipo de necesidad cuando sólo le faltaba una hora se levantó... y se fue; después de algunos dias un niño del pueblo le pregunto: Porque después de pasar tanto tiempo ahí sentado te levantaste cuando solo te faltaba una hora? Y el respondió porque una persona que te vea sufrir y pasar tanta necesidad por su Amor siendo incapaz de evitarte un minuto más de sufrimiento simplemente no merece ser Amada! La moraleja de la historia, es que seas hombre o mujer valorate y dale tu Amor a quien valore tu amor y tu amistad, a quien te aprecie, te sepa cuidar y te haga el bien, a veces nos equivocamos cuando elegimos a quien querer.
2 de julio de 2012
La felicidad, un signo de sabiduría
Experimentar tristeza no es un signo de sabiduría. Cuando sentimos tristeza por algo, tenemos que entender que hay algo que nos falta por comprender. ¿Por qué deberíamos sentir tristeza? ¿Nos ayuda a nosotros o a los demás? Interiormente, las personas se crean muchas situaciones difíciles para sí mismas. La arrogancia, por ejemplo, hace que sintamos que nos faltan al respeto y nos causa tristeza y malestar. La arrogancia nos genera un deseo de recibir consideración y respeto y cuando no los recibimos, lo interpretamos como un insulto. “Mira, hago tanto por ellos y así es como me lo pagan”. Si damos desde el corazón y no tenemos arrogancia, entonces no lo sentiremos así.
Si tenemos buenas virtudes y nuestras acciones son buenas, nuestro destino también será bueno.
Pero sentirse triste o infeliz por algo, incluso estar de mal humor, es como poner una gota de veneno en un frasco de néctar. Lo estropea. No sólo se lleva la paz, sino que conlleva infelicidad. ¡No es para eso para lo que estamos aquí! Lo bueno es que rápidamente podamos crear una atmósfera de gran felicidad y alegría a nuestro alrededor.
Las personas sienten tristeza cuando se agarran o se resisten a las situaciones. Olvidan que estas situaciones son externas a ellos mismos. Todo lo que necesitan es soltar. Cuando lo consigan, serán felices, se sentirán en paz y volverán a sonreír. ¡Cuantas veces hemos mirado atrás en relación con un problema ya vivido y ha sido entonces cuándo nos hemos preguntado para qué tanto lío!
El arte de vivir de dentro hacia fuera no sólo nos permite soltar cuanto existe fuera de nosotros, sino que nos da la fuerza necesaria para evitar que nos atrape.
Cuando te sueltes de las cosas externas a ti, y llegues a ser libre, empezarás a sentirte en un estado de estabilidad, lleno de una felicidad que es independientemente de lo que suceda. La felicidad tiene los poderes de la paz y del amor fundidos en ella. Cuando hay paz y amor, sientes plenitud, te respetas a ti mismo y sientes gran fortaleza.
Si tenemos buenas virtudes y nuestras acciones son buenas, nuestro destino también será bueno.
Pero sentirse triste o infeliz por algo, incluso estar de mal humor, es como poner una gota de veneno en un frasco de néctar. Lo estropea. No sólo se lleva la paz, sino que conlleva infelicidad. ¡No es para eso para lo que estamos aquí! Lo bueno es que rápidamente podamos crear una atmósfera de gran felicidad y alegría a nuestro alrededor.
Las personas sienten tristeza cuando se agarran o se resisten a las situaciones. Olvidan que estas situaciones son externas a ellos mismos. Todo lo que necesitan es soltar. Cuando lo consigan, serán felices, se sentirán en paz y volverán a sonreír. ¡Cuantas veces hemos mirado atrás en relación con un problema ya vivido y ha sido entonces cuándo nos hemos preguntado para qué tanto lío!
El arte de vivir de dentro hacia fuera no sólo nos permite soltar cuanto existe fuera de nosotros, sino que nos da la fuerza necesaria para evitar que nos atrape.
Cuando te sueltes de las cosas externas a ti, y llegues a ser libre, empezarás a sentirte en un estado de estabilidad, lleno de una felicidad que es independientemente de lo que suceda. La felicidad tiene los poderes de la paz y del amor fundidos en ella. Cuando hay paz y amor, sientes plenitud, te respetas a ti mismo y sientes gran fortaleza.
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