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21 de julio de 2013

Firmes contra las tácticas del diablo


Todos como creyentes estamos en un conflicto espiritual, continuamente estamos bajo ataques de demonios, verdaderas organizaciones espirituales. El nuevo testamento nos advierte sobre este conflicto con Satanás y sus demonios, el cual está dirigida a los hijos de Dios en especial a los que han decidido vivir de acuerdo a las promesas de Dios.
En este conflicto estamos involucrados queramos o no y lo que está en juego en la batalla es muy grande –la gloria de Dios- o sea que Dios se glorifique a través de nuestra vida y de nuestras circunstancias. Si cedemos a las mentiras del diablo, él ganará terreno en nuestra vida y dará como resultado que Dios no se glorifique en a través de nosotros.
Nuestro enemigo está comprometido en volvernos ineficaces en nuestra vida personal. El cómo león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (1Pedro 5:8). El sabe que ya ha sido derrotado en la cruz y que su tiempo está limitado (Apocalipsis 12:12), así que utiliza todos los medios que puede para impedirnos como hijos de Dios que no creamos, o al menos para que no actuemos y vivamos de acuerdo a su herencia, a lo que ya somos y tenemos en Cristo Jesús.
Solo en el cielo sabremos el número de creyentes que tuvieron vidas improductivas y frustradas y los que fueron obligados a dejar su llamado debido a los ataques del enemigo. Esto sucede aun a pesar de todas las advertencias que el nuevo testamento hace con respecto a toda la actividad demoníaca dirigida a los creyentes. Pedro le escribía a la iglesia cuando dijo:
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 1Pedro 5:8-9 
También Pablo dice lo siguiente en Efesios 4:26 que no demos lugar al diablo o sea que no le demos oportunidad en nuestra vida. Si le damos lugar al diablo, él la tomará. Tenemos que estar alerta y mantener el escudo de la fe en alto o sea que andemos por fe confiando siempre en Dios, colocando nuestra seguridad solo en Su Palabra, porque al no hacerlo el diablo se volverá y arrebatará el terreno que acabamos de tomar. 
Hay personas que reciben sanidad u otra bendición pero se descuidan y vuelven a su pasada forma de pensar acerca de la enfermedad o de la situación pasada. Dejaron que la fe menguara y de esa forma le dieron lugar al diablo, así que cuando el enemigo los ataca con algún síntoma pasado, no están preparados contra él y se convierten en víctimas de su contraataque. 
Podemos estar firme contra las asechanzas del diablo. Pero antes de hacerlo, tenemos que tomar tres decisiones fundamentales: 
Primero, tenemos que decidir que la Palabra de Dios va a ser la autoridad final en nuestra vida. Debemos poner en línea nuestros pensamientos con lo que dice la Palabra. 
Luego, decidamos que vamos a vivir por la fe en lo que Dios ha dicho. Por último, tenemos que vivir en el amor de Dios, porque la fe obra por el amor. Sin el amor, la fe no nos servirá; sin la Palabra, no podremos tener fe. Así que no tratemos de tomar alguna de estas decisiones sin tomar las otras dos; es necesario que tomemos las tres. 
Al identificarnos con la Palabra, andar por fe y vivir como hijos muy amados por Dios, nos mantendrá en una posición de resistencia contra las mentiras del diablo. 
Decida hoy no darle lugar al diablo. Jesús nos dice: 
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. 
En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. 
Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 
Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 
Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. 
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Juan 15:7-12 
Al enfrentar los problemas de la vida no tenemos porque caer en el mismo pánico y en la misma preocupación del mundo. 
Si caminamos en fe y esperamos la dirección de Dios, El nos dará el poder para tomar autoridad sobre nuestras situaciones. 
Permanecer en fe en la palabra de Dios tiene un valor vital, en especial cuando enfrentamos la adversidad. 
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 1 Juan 4:4. 
Cuando enfrentes una adversidad recuerda, “Mayor es el que está en ti que el que está en el mundo”. En los momento de adversidad cálmate haz todo por fe, todo lo que hagas, cada acción, cada pensamiento, cada gesto, cada palabra que digas hazlo por fe. 
El diablo va a tratar todo el tiempo de provocarte para que reacciones mal. Tú tienes que tomar autoridad, la biblia lo dice. Cuando confías en “aquel que es mayor que está en nosotros que el que está en el mundo”, en ese momento el diablo no sabrá lo que estás haciendo. 
Toma autoridad, la palabra de Dios dice, “elige tus pensamientos”, nos dice “no te afanes por nada”, que pensemos en “todo lo justo, lo amable, de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, honesto, verdadero, en estas cosas pensad”, luego dice en otra parte, “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de la palabra, trayendo todo pensamiento cautivo a Jesús el ungido”. En el momento en que empiezas a andar por fe en la Palabra de Dios el diablo no sabrá lo que estás pensando y quizá diga: que le pasa a este acaso no entiende la situación. 
Y durante ese tiempo los momentos de adversidad ora en el espíritu y confiesas la palabra de Dios, oras y permaneces en la palabra, todo el tiempo, recuerda que estas en medio de una guerra, esta es una guerra real, es una guerra espiritual y hay muchas cosas que están en juego. 
Si quieres que tus palabras estén llenas de poder en tiempos difíciles recuerda que no necesitas hablar con tanta gente negativa solo abre tu boca para hablar con Dios, en tiempos así solo habla con Dios y solamente obedécele. No tienes que hacer todo lo que pase por tu mente, hazte el sordo. No vale la pena discutir con lo que la gente te diga, o será que quizá tienes que ir al doctor para saber cómo orar, no acude a la biblia para saber cómo orar, en el hospital no te enseñan como orar. 
Solo cálmate aplaca tu carne, aquieta tu mente y di: “caminaré por fe, soy la justicia de Dios”, tienes que andar por fe en todos los asuntos claves de la vida y Dios los conoce todos pero no lo lograrás si no los practicas y te afirmas en la quietud, en la confianza, en la paz de la justicia de Dios. 
Tu ministerio no son las cosas terrenales, tu ministerio no está fuera de ti, no son tus carros, no son los edificios, no es tu ropa, no es tu titulo, tu ministerio está dentro de ti y no hay nadie que te lo pueda quitar, el único que puede hacerlo es Jesús y él no lo va a hacer.

24 de mayo de 2013

Libres de la ley Parte 1

Palabras claves: Cuerpo del pecado, cuerpo de muerte,vieja naturaleza, viejo hombre, carne.
La vida espiritual o la vida en el espíritu no es algo que yo vaya a lograr en mis fuerza, sino que es algo que alguien ya logró; la vida espiritual es un intercambio, como decía Pablo: “…y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí…” Gálatas 2:20. 
Y para entender como vivir en el espíritu, tenemos que entender primero como fue que Cristo nos hizo libres. 
A través de Jesús somos libres de dos cosas: 
  • Libres del CUERPO DE PECADO 
  • Libres del CUERPO DE MUERTE 
Se trata del mismo cuerpo. Pablo lo llama de ambas formas, también lo llama el VIEJO HOMBRE. 
Pablo lo llama así dependiendo la REVELACIÓN que él reciba del EFECTO DEL CUERPO en su caminar en Cristo. 
Nuestro CUERPO o VIEJO HOMBRE responde a la vida espiritual de dos maneras: 
Primero nos dice: TÚ PUEDES y después nos dice: TU NO PUEDES. 
Ejemplo: estás en la carretera pides un chance y parece que te van a recoger pero cuando estas a punto de subirte al carro este arranca dejándote en la carretera. Esto es lo mismo que te hace el cuerpo de pecado que luego se convierte en el cuerpo de muerte, primero te da la sensación de que tú puedes pero finalmente te das cuenta que no puedes. 
Romanos 6:6 
Sabiendo esto, que nuestro VIEJO HOMBRE fue crucificado con El, para que nuestro CUERPO DE PECADO fuera DESTRUIDO, a fin de que ya no seamos esclavos del PECADO. 
Para que nuestro CUERPO DE PECADO sea DESTRUIDO… CUANDO PABLO HABLA DE DESTRUIR NO HABLA DE DESAPARECER, DESTRUIR es por la revelación (por fe), es destruir el efecto que el cuerpo de pecado tiene en la vida de los creyentes. 
El CUERPO DE PECADO TIENE VIDA, TIENE MEMORIA, TIENE PODER, ES UNA FUERZA. Pablo dice que este cuerpo FUE DESTRUIDO CON CRISTO JESÚS CUANDO MURIÓ A FIN DE QUE YA NO SEAMOS ESCLAVOS, y si hay un esclavo es porque hay un amo, es una fuerza porque me manda. ¿Que hace un amo? me da órdenes y me gobierna. Ahora ya no somos esclavos del pecado, PORQUE EL CUERPO DEL PECADO FUE DESTRUIDO, por medio de la crucifixión con él y yo recibo la revelación. 
Pablo habla del CUERPO DE MUERTE en Romanos 7.24… MISERABLE DE MÍ, QUIEN ME LIBRARA DE ESTE CUERPO DE MUERTE, Pablo habla del CUERPO DE PECADO en Romanos 6.6 y es en Romanos 7 habla del CUERPO DE MUERTE, aunque es el mismo cuerpo, SON EXPERIENCIAS DIFERENTES. Estos están ligados íntimamente, especialmente el CUERPO DE PECADO. 
Romanos 7.4 
Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo MORIR a LA LEY POR MEDIO DEL CUERPO DE CRISTO, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. 
Aquí Pablo no esta hablando ahora de MORIR al CUERPO DE PECADO, sino de MORIR a LA LEY. ¿Por qué Pablo habla de MORIR a LA LEY? Porque es natural para una persona cuando viene a Cristo VIVIR EN LA LEY. ¿Que fue lo que dijo Pablo cuando el señor Jesús se le apareció cuando iba camino a Damasco?, Pablo le dijo: “¿Que quieres QUE YO HAGA?”, Pablo no dijo, “¿QUE QUIERES QUE YO CREA?”, sino ¿QUE QUIERES TU QUE YO HAGA? Hechos 9:6. 
Porque el CUERPO DE PECADO es apelativo a LA LEY y LA LEY tiene que ver con HACER. 
Por eso Pablo dice: Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a LA LEY por medio del cuerpo de Cristo, No es solamente morir al CUERPO DE PECADO sino también morir a LA LEY para que seáis unidos a otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. 
Lo que pasa es que NOSOTROS PENSAMOS QUE LA ÚNICA FORMA DE DAR FRUTOS EN POR MEDIO DE OBEDECER, ¿que es lo que hay que obedecer? mandamientos, preceptos, mandatos de la iglesia, los cumplimientos, nosotros pensamos que esos son los frutos de Dios. Pensamos que el fruto de Dios es obedecer, cumplir los mandatos de Dios, y ES MUY FÁCIL PARA NUESTRA MENTE UNA VEZ QUE NOSOTROS ENTRAMOS EN CRISTO, TRASFERIR ESA MENTALIDAD AL REINO DE DIOS y decir, ¿si ahora soy cristiano que es lo que espera Dios que haga? QUE SEA BUENO Y QUE OBEDEZCA. Pero ahora Pablo introduce una revelación, no solo hay que morir al cuerpo de muerte sino también a la ley. 
¿COMO SE HACE PARA MORIR A LA LEY? 
Cuando hay que morir a algo es porque uno esta vivo, si tengo que morir a la ley, ¿que es lo opuesto a morir a la ley? Que estamos vivos ¿como estoy vivo a la ley? ¿Como se hace para morir a la ley? 
¿QUE ES LO QUE HAY EN MI QUE RESPONDE A LA LEY? El cuerpo del pecado. ¿Que es lo que hay en mi que responde al legalismo, a la ley? El cuerpo de pecado siempre va a responder a la ley. 
Romanos 7:11 
Porque el pecado, tomando ocasión por el MANDAMIENTO, me engañó, y por él me mató. 
Pablo no esta hablando de persona que están pecando deliberadamente, Pablo esta diciendo aquí que él pecaba POR QUERER HACER EL BIEN. Pablo no esta hablando aquí de pecados por hacer el mal, los mandamientos de Dios no son cosas malas, son cosas buenas, entonces Pablo esta diciendo, Porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, ME ENGAÑÓ… ¿CUAL FUE EL ENGAÑO? ¡TU PUEDES! Este es el engaño del pecado... ¡TU PUEDES! 
Entonces una vez que el cuerpo de pecado ve los mandamientos de Dios ¿que es lo primero que te dice? TU PUEDES. 
¿Que fue lo que dijeron los israelitas cuando Moisés bajo del monte con las tablas de la ley? ¿Que fue lo primero que dijeron? ¡PODEMOS! PODEMOS CUMPLIRLA, NOSOTROS LA VAMOS A CUMPLIR, TODOS LOS MANDAMIENTOS, TODO LO QUE DIOS MANDE LO VAMOS A HACER. 
Pero ¿que paso después? Moisés subió de nuevo al monte y estuvo 40 días y cuando regresó ¿que fue lo que encontró? Volvieron a la idolatría de Egipto, hicieron un becerro de oro y empezaron a adorarlo. 
¿Cual es el engaño del pecado? ¿Quien es el responsable? ¿En donde esta el pecado? 
El pecado esta en mi, esta en todos nosotros, ES EL PECADO QUE MORA EN MI, ESTA EN LA CARNE, EN EL CUERPO, esta en el sistema, CUANDO HABLA DEL PECADO HABLA DE UNA FUERZA, NO ESTA HABLANDO DE ACCIONES, esta hablando de un IMPULSO, entonces cuando el pecado ve los mandamientos de Dios, ¿CUAL ES EL PRIMER IMPULSO? TU PUEDES, LO VOY A HACER, LO VOY A CUMPLIR, YO NO TE VUELVO A FALLAR, entonces ¿que pasa? Finalmente NO PUEDES y entonces en donde terminas? EN CUERPO DE MUERTE, ¿por qué? PORQUE NO PUEDES. 
¿Entonces cual es el engaño? 
Romanos 7:14 
Porque sabemos que LA LEY ES ESPIRITUAL; más YO SOY CARNAL, vendido al pecado. 
¿Por qué no puede? Porque es un cuerpo de pecado, por eso es que no puede, porque la ley es espiritual, o sea, para yo poder cumplir la ley debo ser espiritual, pero yo soy carnal, vendido a la esclavitud del pecado, entonces no puedo. 
Por esto es peligrosa la religión, es un peligro que alguien vaya una iglesia buscando conocer a Dios y lo primero que le enseñen es que hacer, le dicen: lo que tiene que hacer es esto, venir a los servicios, ora, ayunar, dar los diezmos, ¿por qué es un peligro? PORQUE LO ESTÁN METIENDO EN EL CUERPO DE PECADO Y METER A UNA PERSONA EN EL CUERPO DE PECADO ES ENVIARLO A SER CARNAL. 

23 de mayo de 2013

Libres de la ley Parte 2

Cuando Pablo habla en Romanos de la carne no esta hablando de personas mundanas que están pecando al estilo del mundo, Pablo esta hablando de personas que supuestamente creen en el evangelio de Jesús, muchos de ellos eran judíos, por eso era tan difícil para ellos entender esto, porque ellos habían estado esclavizados a la ley y ahora Pablo hablaba de que ellos tenían que ser libres de ella y morir a la ley, pero ellos decían ¿pero si morimos a la ley con que nos quedamos? 
El libro de hebreos fue escrito para los judíos y cuando empezaron a convertirse a Cristo y se dieron cuenta que tenían que perder muchas cosas que los identificaban con sus raíces del judaísmo, por ejemplo: Pablo les decía a los judíos, ya no necesitamos más el templo, porque ahora nosotros somos el templo. Eso ahora suena muy bonito pero en esa época, eso era otra cosa. Por eso cuando en Mateo 24 Jesús sale del templo, ¿que fue lo que los discípulos le mostraron? Los edificios, Jesús les dijo aquí: De esto no va a quedar piedra sobre piedra. El pensamiento de Jesús era una controversial total con el sistema. 
Entonces ¿si no tenemos templo que vamos hacer con el sacerdote?, si él es quien ministraba en el templo. Entonces les decía: 
- Al sumo sacerdote, ya no lo vamos a necesitar más. 
- ¿Como? ¿¡Estas loco, como que no lo vamos a necesitar!? 
- No lo van a necesitar porque ahora tienen uno que traspaso los cielos, tenemos un sumo sacerdote que se levanto y esta en los cielos. 
- ¡Aja! ¿Que mas no vamos a necesitar mas? 
- El cordero ya no hace falta porque ahora tenemos uno que fue inmolado por todos nosotros, ahora nuestro reposo no es el sábado, ni ningún otro día, ahora queda un reposo para el pueblo de Dios y los que hemos creído entramos en el reposo. 
La controversia que había en ese tiempo era grande. Jesús es una sustitución completa de un sistema religioso, los religiosos asocian que la ley es buena, y entonces dicen que hay que cumplir los mandamientos para no seguir pecando, pero nadie va a poder cumplir los mandamientos, ¿por qué? Porque tu eres carnal y la única manera de poder cumplir es llegando a ser espiritual. 
Pablo no esta hablando aquí de ser espiritual o ser carnal en el sentido de la espiritualidad sino del ser. Cuando Adán peco ¿donde fue que se alojó el pecado del hombre? en el cuerpo, ¿nuestro cuerpo se enferma?, ¿Se va a morir? ¿Y por qué? ¿Que hay en nuestro cuerpo que va hacer que muera?, el pecado, porque el pecado esta en el cuerpo. Por eso el cuerpo tiene que morir así seas espiritual. 
Es a esto a lo que Pablo se refiere cuando dice: Porque sabemos que la ley es espiritual; más yo soy carnal, vendido a la esclavitud del pecado. 
Romanos 7:18 
Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. 
Pablo no esta hablando aquí como un inconverso, él esta hablando como un creyente, Pablo esta diciendo: PORQUE YO SE QUE EN MI, ES DECIR… ¿en donde? Hay una parte de mi que no habita nada bueno, porque el querer esta presente; preguntemonos ¿hasta donde llega el querer en mi?, llega hasta LA MENTE, porque yo quiero hacer el bien, leo los mandamientos, los quiero cumplir, ¿pero que pasa? no puedo, pero la ley no se conforma con que yo quiera obedecerla, la única manera que yo puedo satisfacer la ley es, ¡si lo hago!, la ley no se satisface deseándola, la única manera en que la ley se satisface es cumpliéndola. 
Cuando venimos a Cristo, el cuerpo de pecado te da información y te dice: “tú puedes”, y tú piensas que puedes porque quieres cumplirla, y además te dice: “y si tú quieres es porque puedes, hagámoslo”, entonces el cuerpo de continua diciéndote: “lo podemos hacer, ya no queremos pecar mas, ahora queremos vivir para Dios”. Entonces te lanzas a esa aventura de querer vivir para Dios, y empiezas a enfrentarte con fracaso más fracasos y entonces empiezas a dudar de tu salvación, y de tu honestidad en tu relación personal con Dios, porque no estas utilizando el arma correcta para obedecer. 
¿Cual es el arma correcta para obedecer? 
El único que obedeció la ley se llamo Jesús, él es el único que puede obedecer la ley, Jesús puede guardar perfectamente los mandamientos en mi, ¿Por qué? Porque él vive en mí. ¿En donde vive él? CRISTO VIVE EN MI, por eso es que tienes que tomar conciencia de que quien eres verdaderamente en Cristo, él vive en ti, si no tomas verdaderamente conciencia de que Cristo vive en ti, fácilmente vas a caer en el cuerpo de pecado y el cuerpo de pecado tiene una parte que es buena, ¿cual es? el “yo”, el “ego”, el “yo puedo hacer el bien”, ¿por qué? porque cuando el hombre comió del árbol del conocimiento del bien y del mal, ¿que fue lo que se alojó en él? se alojo fue el bien, y el bien le dijo: “tu puedes llegar a ser como Dios”. 
El árbol era el árbol del conocimiento del bien y del mal, era un árbol mentiroso, tenía un falso conocimiento de Dios, y ellos pensaron que podían ser dioses haciendo independientemente de Dios. Y una vez que pecaron siguieron “haciendo”, se vistieron de hojas de higueras para tratar de taparse, pero no funcionó. Por eso Jesús dijo: “la carne para nada aprovecha”, no esta hablando de la carne en el sentido de aberraciones, esos pecados monstruosos como adulterio, muerte. Si hay una carne que se manifiesta, y se llama la concupiscencia de la carne, pero aquí estamos hablando del cuerpo de pecado que tiene una inclinación a hacer el bien. 
La carta a los romanos es una carta espectacular, es un razonamiento teológico del apóstol san Pablo, nadie podía haber escrito esto mejor que él, porque el fue un fariseo, él decía: “en cuanto a la ley yo era fariseo, era irreprensible” Pablo pensaba que no él pecaba, pensaba que el cumplía la ley, por eso cuando Jesús se le apareció le dijo, que quieres que haga, “yo cumplo”, hasta que Pablo se encontró que la espiritualidad es mas profunda de lo que él pensaba. 
Pablo llegó a entender que la espiritualidad no tiene que ver con lo que tú haces sino con quien tú eres. Él dijo: soy un pecador, yo tengo un cuerpo de pecado; por eso él finalmente da ese grito y dice: “quien me podrá librar de este cuerpo de muerte, aunque amo a Dios y quiero servirle todavía tengo un cuerpo y adonde quiera que voy me lo tengo que llevar, como me libero de este cuerpo de muerte que además es el cuerpo de pecado, que me dice que yo puedo hacerlo”. Es el mismo cuerpo de pecado que te dice: “tú puedes”. 

22 de mayo de 2013

Libres de la ley Parte 3

Ahora veamos la anotación de Pablo en Romanos 8:3-4,7, en esta parte él habla de la vida del espíritu. 
Romanos 8 
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne... 
¿Que es lo que la ley no podía hacer? La ley no puede hacernos espirituales, porque somos carnales, ¿la ley no es mala? No, Pablo mismo dice que la ley es santa, justa, buena, pero nosotros somos débiles por causa de la carne, ¿cuando vamos a perder la carne? ¿Cuando vamos a perder el cuerpo de pecado? Cuando Cristo venga o cuando tú mueras. Cuando mueras tu resucitaras con un cuerpo glorificado, en cambio, en Cristo ya tienes un espíritu glorificado, pero por el momento aun tienes el cuerpo de pecado. Por eso Pablo dice: “en donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia, por eso diga el débil fuerte soy, porque cuando soy débil entonces soy fuerte”. 
Pablo continua diciendo “…lo que la ley no pudo hacer ya que éramos débil, Dios lo hizo...” ¿Como lo hizo? En semejanza de hombre, porque Jesús no tenia carne de pecado, era semejante y semejante no es igual, Jesús vino en semejanza de hombre, él no tenía carne de pecado. 
Siempre ha habido un debate teológico con esto, porque los legalistas dicen que pueden vivir sin pecar, porque Jesús y ellos son iguales, no, Jesús era “semejante” no igual, nosotros tenemos carne de pecado, Jesús no, él tenia semejanza, por eso decía: “el diablo viene a mi y no encuentra nada en mi”, cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia de sus pasiones es atraído y seducido; Jesús no, Jesús fue tentado de afuera, nosotros somos tentado de adentro. La biblia dice que Jesús era tentado por el diablo y luego se retiraba por un tiempo, a nosotros no. 
Pablo continua diciendo: “…que Dios condeno el pecado en la carne”, ¿en donde lo condeno? en la carne; ese impulso “bueno” o deseo de querer hacer el bien fue declarado carnal, por eso es que Dios condeno el pecado en la carne. ¿Que es lo que tiene el cuerpo de pecado? Tiene un impulso, un deseo por hacer el bien y por cumplirle a Dios, es por eso que el cuerpo de pecado nos engaña porque tiene una parte que es buena pero pensamos que es solo mala. El hombre comió del árbol de la ciencia del conocimiento del bien y del mal, lo primero que se le metió en la mente al hombre fue el bien, no fue el mal, y ese es el bien que funciona en los cristianos engañándoles diciéndoles, “tu puedes”. Jesús condenó el pecado en la carne, declaró que ese impulso por querer hacer lo correcto no viene de Dios, sino que esta condenado a ser carnal y nosotros deberíamos declararlo también como algo carnal. Por eso Jesús sigue diciendo en el versículo 4: Para que el requisito de la ley… cual es el requisito de la ley, ¿que es lo la ley requiere? Que la cumplas toda, la ley exige obediencia perfecta. 
Para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros… No es que no se cumpla el requisito de la ley, lo que sucede es que yo no cumplo el requisito, pero el requisito de la ley si se cumple en mi, pero no soy yo el que la cumple, sino que es Cristo el que la cumple en mi, porque él fue el que obedeció la ley y la tiene que volver a obedecer por mi. 
Para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. ¿Como es que el requisito de la ley se cumple en nosotros? Porque ahora estoy andando en el espíritu, en la carne siempre estoy tratando pero no puedo, en el espíritu si puedo, pero ¿quien es el que puede? Cristo, porque él vive en mi. Como la ley es espiritual yo necesito a una persona espiritual que trabaje con la ley, ¿quien es el espiritual? Cristo es el espiritual y ya él la cumplió y él la vuelve a cumplir en mí. Es por esto que tengo que vivir por fe en lo que Jesús hizo ya por mí. 
Por ejemplo, si tengo resentimiento con alguien, yo no debo orar para que Dios me de amor hacia esa persona, porque Dios no me da amor, Dios me da a Cristo, y a Cristo ya lo tengo, lo que tengo que tomar es conciencia de que estoy resentido, y de que no lo puedo amar, pero yo si puedo morir al resentimiento. Entonces cuando yo muero, como Cristo es él que vive en mí, entonces hay una sensación de paz en mí y de tranquilidad es una tranquilidad que viene de Dios, así como el pecado produce intranquilidad, Cristo produce en mi paz y tranquilidad. Entonces yo muero confiando en Dios y me pregunto ¿quien es el que me hizo daño? entonces muero, tú sabes quien te hizo daño, entonces vez a la cruz con él, no es fácil, porque tu yo no quiere, tu no quieres, tu puedes odiarlo, tu puedes recordarlo mal, pero no puedes amarlo, porque el pecado mora en ti, lo único que tu puedes hacer es acudir a Cristo, refugiarte en Cristo, confiar en Cristo. Por eso es que nuestra vida es Cristo Jesús, esta es nuestra vida; por eso Pablo continúa diciendo: 
Romanos 8:7 
Ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, 
No puede, aquí Pablo no esta hablando de la mente puesta en el adulterio, en el robo, Pablo esta hablando en la mente puesta en la carne, ¿en que carne? EN QUE YO PUEDO, esta es la carne en creer que tu puedes, si tu andas en eso, eso es enemistad con Dios, ¿por qué es enemistad con Dios? Porque no vas a poder. Deja de estar en esos pensamientos de estar tratando, concéntrate en morir en tu parte negativa, para que Cristo viva en ti, Cristo vive en los muertos, Cristo no vive en los vivos. Si tu estas vivo él no puede hacer nada por ti, por eso Jesús dijo, SEPARADO DE MI NADA PODRÁS HACER. Por eso la ley tiene que condenar, tiene que condenar hasta nuestros impulsos, la ley tiene que condenar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, para que nosotros perdamos la confianza en la carne y la pongamos en Cristo, porque confiar en la carne es confiar en mi. Eso fue lo que le pasó a Caín y Abel, cuando tú confías en la carne te ofreces tú, cuando confías en el espíritu o andas en el espíritu ofreces a Cristo. Entonces ese asunto de porque no le das al Señor lo mejor de ti. Entonces empiezas a hacerte un examen, ¿que es lo mejor de mi? nada, no puedes darle nada, mas bien lo único que puedes hacer es recibir de El todo, porque todo proviene de Dios. 
Por eso filipenses 2.13 dice: 
Porque Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como el hacer, para su beneplácito. 
¿Que es lo que hace Dios? obra en mi, pregúntate ¿la carne obra en ti? Si, la carne trabaja todo el tiempo en ti, si la carne trabaja en ti todo el tiempo ¿por qué no puedes creer que Cristo puede trabajar en ti también? ¿Tu estas pensando en la carne para que ella este obrando? La carne obra en nosotros todo el tiempo, si ella esta obrando en mí entonces ¿que tengo que hacer? Quitarle la fuerza, para que deje de vivir, porque ella es una fuerza, es un poder, por eso Pablo decía: cada día mero, porque con Cristo estoy juntamente crucificado, Jesús dice: si alguno quiere venir en pos de mi tome su cruz cada día, ¿entonces a Cristo hay seguirle así? Si y entonces tú entras en la vida de dejar de hacer para que Dios haga; inténtalo. 
Primero que tengo que entender, si debo que morir es porque estoy vivo, pero vivo a la a ley. Tengo que morir al pecado, pero también tengo que morir a la ley son dos muertes diferentes, el pecado es la fuerza que quiere cumplir la ley, por eso Jesús vino a cumplir la ley Jesús dice: 
Mateo 5:17 
No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. 
¿A que vino Jesús? a cumplir la ley. ¿Por qué Jesús vino a cumplir la ley? Porque nadie la cumplía 
Juan 7:19 
¿No os dio Moisés la ley, y sin embargo ninguno de vosotros la cumple? ¿Por qué procuráis matarme? 
Pero una cosa es que nadie la cumple desde la perspectiva de Dios y otra cosa es que la gente si lo hace desde la perspectiva humana. 
Oí de un pastor que dijo que el cometía unos 14 pecados al día, llevar cuenta del pecado ya es pecado. Todo lo que tengo que hacer es estar consiente de Cristo y consiente de morir a mis debilidades, a mi carne, a mi pecado, muero a mi yo, a todo intento personal, la verdad es que yo quiero hacer el bien pero no puedo, termino haciendo el mal. Por lo tanto debo morir todo el tiempo, para poder vivir. Quiero seguir en pos de él, por lo tanto tomo mi cruz cada día. Es mejor morir que tratar de vivir, tú descansas. Son esos momentos en que te dan y dices ya no puedo mas, pero lo que pasa es en tu vida son solo momenticos. Después de luchar mucho, dices: ya no puedo mas, pero se supone que esto es lo que tienes que hacer en todo momento: hoy no puedo y mañana tampoco puedo pero Cristo si puede. Él puede y Él vive en mí, Él vive una vida activa, exuberante, maravillosa, poderosa, resucitada. 
Juan 5:45 
No penséis que yo os acusaré delante del Padre; el que os acusa es Moisés, en quien vosotros habéis puesto vuestra esperanza. 
Los religiosos colocaron su esperanza en Moisés a través de la ley, entonces la ley termina acusándoles, porque ellos no pueden cumplirla. 
No digas, “no vuelvo a…” no hagas eso, en lugar de eso debes decir: tengo que morir a mi incumplimiento; pero nosotros hacemos lo contrario, si tienes problemas de mentiras, no digas: no voy a mentir más, en lugar de eso debemos decir: muero a la mentira, porque he sido un mentiroso y la carne nunca va a cambiar, ella nunca va a mejorar. Nadie puede ser generoso, el único que puede ser generoso es Cristo Jesús. 
La carne nunca cambia y si Cristo esta gobernando en ti todo marchara bien, pero si Cristo deja de gobernar porque no lo dejaste, empieza a reinar la carne y lo mas seguro es que primero empieza a gobernar la parte de la concupiscencia, después regresas a Cristo y la carne empieza a gobernar, el yo bueno, sales de la concupiscencias y entras en el yo bueno, hasta que dices yo muero, tomo mi cruz. 
Romanos 10:4 
Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree. 
¿Cual es el objetivo?, ¿cual es la meta de la ley? Cristo; por eso es que la ley siempre tiene que condenarnos, siempre tiene que decirnos que no llegamos, siempre nos quedamos cortos para que nosotros encontremos nuestra plenitud en Cristo Jesús.

29 de enero de 2013

Milagros, una intervención de Dios en el mundo natural


Siempre nuestra lógica es la que se interpone y cuestiona los milagros que Dios hace...
Sabemos que El es capaz de hacerlos, pero cuando los milagros ocurren, no creemos o simplemente damos una explicación RACIONAL de lo ocurrido...
Siempre nuestra lógica esta dando explicaciones de lo acontecido...
Siempre racionalizando lo que Dios hace...
Esto es un error...
Como minimizamos el poder de Dios, pienso que es por eso que no vemos milagros...
Tenemos ojos y NO vemos lo que Dios ha hecho en situaciones específicas e imposibles que hemos enfrentado en el pasado…
Entiende hoy que ese mismo Dios, que le dio existencia al universo a partir de la nada, es el mismo que puede hacer el milagro que esperas...
Es capaz de sacarlo de la nada...
El no necesita de nada ni de nadie...
El es Dios...
Ese mismo Dios, hacedor de portentos sobrenaturales que narra la Biblia, es el mismo Dios que obrara de manera sobrenatural en la situación actual que vives...
Así que, ante la CIRCUNSTANCIA que vives HOY:
Pon tu vida y tu situación actual en las manos del DIOS CREADOR del universo.
De aquel que es capaz de sacarlo TODO de la Nada...
Únicamente piensa en el milagro de la creación...
Vaya que si estas en buenas manos...
No antepongas tu LOGICA a la lógica de Dios, pues aun de la nada puede sacarlo todo...
¿Que acaso no tienes la evidencia ante tus ojos en el universo mismo?
Todo cuanto ves fue sacado de la nada...
Que ilógico, pero así es...
Los hechos lo evidencian...
CREELE a Dios aun en contra de todo pronóstico.
El es capaz de ordenar todo aquello que está en un completo desorden...
No le cuestiones...
No dudes...
Jamás pienses que es la casualidad la responsable que sucedan las cosas...
Dios es capaz de obrar mas allá en contra de todo pronostico...
Da PASOS DE FE, obrando conforme a sus indicaciones.
Es por algo que te las ha estado recordando en estos días...
El resultado de esta actitud, permitirá que gradualmente vayas viendo los frutos de tu fe...
Mientras no creas, nada sucederá...
Recuerda algo:
Cuando comiences a ver los pequeños indicios de lo que esperas, es porque ya comenzaste a creerle a Dios...
¿Los estás viendo ya?

23 de diciembre de 2012

La realidad de los sentimientos

Identificarnos con lo que sentimos en cada momento es algo opcional. Un error fácil de cometer es que cuando nos sentimos bien, nos vemos de forma positiva, mientras que cuando nos sentimos mal, nos vemos de forma negativa. 
Sin embargo, esa es una percepción ilusoria. La naturaleza de nuestra mente es variable y así también lo son los sentimientos que se generan en el interior.
Tenemos que tener muy claro que todos estos sentimientos no son la realidad de lo que somos. Esto nos permite desapegarnos de los sentimientos. Los sentimientos es el reflejo de lo que piensas, y esta es la disfunción básica, la identidad con la mente.
Con conocimiento espiritual entendemos y aceptamos que somos seres espirituales, creados a la imagen y semejanza de Dios y por tanto nuestra naturaleza verdadera es de amor, paz y armonía. Esta realidad del ser espiritual podemos experimentarla una vez hallamos nacidos de nuevo (Juan 3:4-7) y a través de nuestra comunión con Dios al meditar en su palabra (Salmo 1).
A medida que ganamos experiencia sobre nuestra verdadera naturaleza, ya que somos una nueva creación en Cristo Jesús, también tendremos comunión con los sentimientos puros y originales de Dios.
Este proceso es esencial para darnos cuenta de que los sentimientos negativos no vienen de mi verdadera naturaleza sino de tendencias adquiridas y de experiencias del pasado, provenientes de mi vieja naturaleza.
Solo a través de nuestra comunión con la verdad podremos ser libres de esos pensamientos inoficiosos y vagos. Y con la constancia (Isaías 26:3) de esta práctica vamos aprendiendo el arte de desapegarnos de la naturaleza egoísta del pecado y de sus propios sentimientos negativos, y así nos dispondremos para dirigir, con la voluntad, nuestra mente hacia los pensamientos poderosos están en el espíritu. Esto nos permitirá cambiar la calidad de nuestros sentimientos.
Practicar continuamente nuestra comunión con Dios, tal como lo dijo Jesús en Juan 14:6, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, de esta manera y gradualmente, el alma va recuperando su soberanía interior. La paz y la estabilidad se hacen presentes y constantes en nuestras vidas.
Jesús dijo:
"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo". Juan 14:27.
"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo". Juan 16:33.
"Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros". Juan 20:19.



18 de noviembre de 2012

El poder para crear

"Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados." 
Efesios 5:1
Fuimos creados a la imagen y semejanza de Dios, es por esto que siempre estamos tratando de crear, de hacer cosas nuevas y cambiar las cosas viejas. Pero si queremos tener éxito al hacer y cambiar las cosas, necesitamos aprender cómo lo hace nuestro Creador, nuestro Padre celestial.
No fue por accidente que Dios se puso a crear cosas. Él no dijo: "Vaya, qué casualidad: ¡apareció la luz!" Él primero vio el resultado de lo que quería hacer; primero concibió la imagen interna o la idea de lo que quería crear, y luego dijo: "Sea la luz", y fue la luz. Si queremos imitar el ejemplo de Dios, vamos a tener que poner en práctica el principio de primero concebir la imagen interna de lo que queremos hacer. 
Quizá usted me diga: "Pero usted está hablando de Dios. ¿No me diga que espera que yo trate de ser como Dios?" Por supuesto que lo espero. Eso dice Efesios 5:1. 
Sin embargo, te doy un consejo. No pierdas el tiempo tratando de concebir una imagen interna positiva por cuenta propia, porque se limitará solo a un pensamiento positivo. Y aunque un pensamiento positivo es mejor que un pensamiento negativo (o no pensar del todo), con el tiempo se convertirá en un fracaso. 
Si usted es hijo nacido de nuevo del Dios Todopoderoso, Él ya le ha dado el principio de la imagen interna y el poder para hacer cambios permanentes en su vida y en sus circunstancias. Por ejemplo, considere la creación. Dios quería que hubiera luz; entonces, dijo: "Sea la luz". Las palabras que Él habló estaban directamente relacionadas con la imagen interna de lo que había concebido. Dios empleó sus palabras para convertir esa imagen interna en una realidad externa. 
Por tanto, la Palabra de Dios es lo que usted necesita como base para la imagen interna y para las palabras que hable. La Palabra tiene poder sobrenatural. Si usted llena esa Palabra de fe y la declara, ella le dará los resultados deseados en su vida y en sus circunstancias, así como le dio resultados a su Padre celestial. 
Escudriñe hoy la Palabra de Dios y empiece a reconstruir su mundo, y conocerá lo que es la verdadera creatividad. 
2 Corintios 4:6-13.

8 de septiembre de 2012

Amándote a Ti mismo

¡Es el mes del amor y de la amistad! y es por esto que tu eres la primera persona a quien tienes que amar.
Por lo tanto di a ti mismo: «Me dispongo a amarme y a apreciarme». 
Cuando hablo del amor a uno mismo, algunas personas creen que me refiero a ser vanidoso y engreído. Eso no tiene nada que ver con el amor a uno mismo. La vanidad y la presunción son manifestaciones de la carencia de autoestima. Ciertamente, a todos nos gusta tener buen aspecto, pero cuando la preocupación por nuestra apariencia física es excesiva, significa que no nos consideramos lo bastante valiosos tal como somos. Nos sentimos inseguros y tratamos de hacernos aceptables. Abrillantar la superficie nunca resulta, porque supeditamos nuestra valía personal a nuestra apariencia exterior, siempre cambiante. Sin embargo, nuestro valor como personas no tiene nada que ver con nuestro aspecto externo, sino que se fundamenta en cuánto nos amamos a nosotros mismos, de la misma manera como Dios nos ama. Sentir amor por nosotros mismos, en realidad es muy sencillo. Significa optar por sentirnos a gusto en nuestra propia compañía y por cuidarnos. Una vez realizamos esta opción, todo lo demás se coloca en su lugar con facilidad. El amor a uno mismo significa descargarnos del autocastigo, perdonarnos a nosotros mismos, ya Dios te perdono por eso fue que vino Jesús, también significa dejar atrás el pasado, hacernos sentir «bien». Significa aprobarnos, disfrutar, pasarlo bien. Significa amarnos tal como somos, mostrarnos amables y cariñosos con nosotros mismos mientras seguimos nuestro proceso de crecimiento. Dios te creo para amarte, déjate amar.
Recuerda y practica siempre lo que te dice Dios:
No te acuerdes más de las cosas pasadas, ni traigas tampoco a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conocerás? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:18-19

3 de septiembre de 2012

Fe vs Temor

Muchas personas piensan que el temor es algo normal y que es una parte aceptable de la vida. He oído a personas decir, "No hay nada de malo en tener un poquito de temor."
El temor no es normal, esta asociado con el miedo. Viéndolo de una perspectiva cristiana, el temor realmente es una fe torcida. Es tener fe en el diablo y en lo que él puede hacer, en lugar de tener fe en Dios y Su Palabra. 
El temor no es solo un sentimiento, es una fuerza. La Palabra de Dios define el temor como un espíritu que no es de Dios (2 Timoteo 1:7). Vivir en temor te prepara para el desastre porque de la misma manera que la fe te conecta a las promesas de Dios, el temor te conectará a las cosas que tú no deseas para ti. Cuando andas en temor, te pones en posición de recibir aquellas cosas que temes.
Al examinar el temor y el impacto sobre tu vida, es importante que consideres las palabras y su poder creativo. Las palabras son contenedores espirituales que llevan fe o temor. Las palabras de fe son alentadoras, llenas de esperanza y están de acuerdo a la Palabra de Dios (la voluntad de Dios). Al contrario, las palabras de temor están llenas de dudas, incredulidad, miedo y desesperación. Palabras llenas de temor van en contra de lo que Dios ha dicho en Su Palabra y anularan las cosas buenas que Él ha planeado para tu vida.
Es muy importante que tus palabras estén en acuerdo con la Palabra de Dios, si tú no obedeces al espíritu de temor cuando este trate de atacarle. Entonces las palabras llenas de fe autorizaran a Dios a moverse a tu favor.
El temor está diseñado para que tú no experimentes todo lo que Dios te ha prometido en Su Palabra, pero lo bueno es que Él ya te ha librado de todo eso. Si tu estás en una continua relación con Dios, no tienes que ser gobernado(a) por ninguna clase de temor.
En Hebreos 2:14, 15 dice, "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, el también participo de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenia el imperio de la muerte, esto es, al diablo; y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre." El temor es la herramienta principal que Satanás usa para destruir las vidas de las personas. Pero la habilidad del enemigo ha sido aniquilada por Cristo Jesús. Por lo tanto ya no estas sujeto(a) al temor.
Hay una manera de eliminar el temor de tu vida si te encuentra luchando con el. La clave es de andar en el amor de Dios y permitir que Su amor se desarrolle en tu vida. 1 Juan 4:18 dice, "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en si castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor." Cada vez que andas en amor hacia otros (1 Corintios 13) y mantienes una conciencia del amor que Dios te tiene, echaras fuera de ti al temor.
Al deshacerte del temor en tu vida, tu fe "receptor" te hará libre y clara de toda interferencia. Entonces podrás creer a las promesas de Dios sin estorbos. Al permitir que el amor de Dios se eleve en ti, el amor sostendrá tu fe y te pondrá en la posición para que puedas recibir todas las bendiciones de Dios—sanidad, liberación, seguridad, provisión y aumento financiero.
En medio de las pruebas, resiste el temor. No importa lo que este ocurriendo en tu alrededor. Resiste el temor con todo lo que tengas. Confiesa la Palabra de Dios sobre tu situación hasta y empezaras a ver las cosas cambiar. Mantente firme en la Palabra de Dios la cual ayudará en el desarrollo de tu fe. Empieza a dar gracias y a alabar a Dios por lo que Él ya ha hecho por ti. Ten confianza en Dios y Su Palabra y no permitas que el temor contamine su fe.

27 de agosto de 2012

Tienes autoridad

Muchos cristianos han sido engañados al pensar que Dios está manejando todo en la tierra. Puede que suene espiritual pero es religioso decir, "Dios tiene todo bajo control," porque de acuerdo a la Palabra de Dios, es el hombre quien tiene dominio sobre la tierra. Por medio de la oración de Su pueblo, Dios puede cambiar circunstancias y situaciones. Depende de si tú ejerces la autoridad que Dios te ha dado, en vez de permitir que Satanás por medio de la duda y el temor controle tu vida y cause destrucción, no solamente a ti sino también en el mundo. 
Si Dios estuviera manejando las cosas en la tierra, ¿crees que el mundo estaría en el estado terrible en que esta? Guerras, desastres, crímenes violentos, muerte y destrucción no viene de Dios. Al contrario, es Su deseo de bendecir a las personas y darles vida abundante (Juan 10:10). 
Mientras que los cristianos continúen creyendo que Dios está al control de toda situación, ellos continuarán renunciando a la autoridad que Dios les ha dado. En lugar de eso, ellos deberían ejercer el dominio y autoridad que Dios les dio al hablar Su Palabra y al orar. Esto causa que Dios se involucre en los asuntos del hombre. Es tiempo de desenmascarar la decepción. Si, Dios es soberano, y Él ha dado dominio al hombre sobre la tierra. 
Dominio es el poder y autoridad de controlar, dirigir y gobernar. En el principio, Dios creo al hombre a su imagen y le dio dominio propio sobre toda en la tierra (Génesis 1:26-28). Con dominio propio, el hombre debió controlar todo en el reino terrenal, y andar en autoridad al igual que Dios en el reino celestial. Salmos 8:6 en la Nueva Versión Internacional habla acerca del poder que Dios ha dado al hombre. Dice lo siguiente, "Todo lo sometiste a su dominio." 
El dominio del hombre sobre la tierra fue una evidencia cuando Dios trajo a los animales para que Adán los nombrara. Dios fácilmente pudo haber nombrado cada criatura en la tierra, pero fue Adán quien lo hizo. Él estaba entrenando a su hijo para que andara en su autoridad y operar al igual que su Padre celestial. 
Esta tan claro el control y autoridad que Dios le dio al hombre sobre la tierra; pero, Adán no uso su autoridad cuando el enemigo se acercó a Él y a su esposa. Satanás entró ilegalmente en el Huerto de Edén y habló palabras de decepción, de desanimo que fueron en contra de lo que Dios había dicho. En vez de ejercitar su autoridad, Adán desobedeció las instrucciones de Dios e hizo lo que no debió haber hecho en el Huerto de Edén; Adán entregó a Satanás las llaves de su autoridad. Dios tuvo que tomar nuevamente Su autoridad para la humanidad, pero tuvo que hacerlo por medio del hombre. Su plan de redimir o rescatar a la humanidad del gobierno del Diablo fue por medio del nacimiento de Su hijo, Jesús. 
Jesús era Dios, pero Él opero como hombre mientras que anduvo en la tierra. Como hombre, Jesús tuvo autoridad total sobre las circunstancias, situaciones y toda obra de Satanás. Al morir en la cruz, fue hecho pecado para poder entrar al infierno y arrebatar la autoridad que Adán le había entregado. Gracias a Dios que Jesús le arrebató el dominio a Satanás, y la devolvió en donde siempre debió estar — en manos del hombre. 
Cuando aceptas a Jesús como tu Señor y Salvador, obtienes el control sobre el enemigo. Jesús dijo, ¡Sí! Les he dado autoridad a ustedes para pisotear serpientes y escorpiones y vencer todo el poder del enemigo; nada les podrá hacer daño" (Lucas 10:19, Nueva Versión Internacional). 
Decide hoy y cada día, andar y utilizar tu autoridad que te fue dada por Dios. No te engañes cuando la religión te diga: "Dios está en control." Camine en la autoridad que Dios te ha dado al someterse a Él por medio de su palabra en oración. Al orar que la voluntad de Dios sea hecha en la tierra al igual que en el cielo, puedes prevenir que sucedan cosas malas y el plan perfecto de Dios para ti y la humanidad puede cumplirse en la tierra. 
La autoridad que Dios te ha dado incluye también el ministerio de ángeles para que puedan trabajar a tu favor (Salmos 103:20).

7 de agosto de 2012

La naturaleza de Dios es amor

Hay hábitos y actitudes que están tan arraigados en la personalidad que no basta el conocimiento para deshacerse de ellos. El conocimiento es necesario y constituye el primer paso hacia la libertad personal, pero no es suficiente para efectuar cambios prácticos, por muy claros e inspiradores que sean. 
Cuando no hay amor, el conocimiento de lo que es correcto y erróneo nos motivara a seguir avanzando pero con el tiempo veremos que no hemos progresado. Porque el conocimiento sin amor gradualmente te aprisionará en una jaula de esfuerzo riguroso, de dogmas y religiosidad, de manera que en vez de abrirnos y liberarnos nos encerramos y quedamos atrapados. 
El amor de Dios nos permite aceptarnos como somos y aceptar de igual manera la necesidad de realizar cambios personales. Y lo aceptamos porque Su amor siempre nos motiva a aspirar lo más elevado en nosotros. 
El amor nos impulsa a alcanzar lo más elevado y a la vez nos libera de la presión del esfuerzo riguroso, pues podemos cometer errores y tener debilidades. Pero gracias a Jesús recibimos el incondicional amor de Dios y así podemos establecer una relación amistosa con el presente. Éste ya no nos amenazará ni nos llenara de ansiedad pues ya no se alimenta con el pasado ni con el futuro, sino que trabaja con nosotros, a nuestro favor. Nos daremos cuenta de cuán valioso es cada momento, y por lo tanto no lo desperdiciaremos las oportunidades que se nos brinda el presente para cambiar y construir. Porque no es el tiempo el que vale oro, sino el ahora. 
Dios es siempre presente y nos libera rápida y eficazmente, porque nos permite ver el lado positivo de nosotros y trabajar con él. Cuando vemos únicamente lo negativo sentimos temor, de modo que reprimimos nuestras debilidades ya que no queremos reconocerlas ni que otros nos consideren débiles. 
Si sólo contamos con la tradición religiosa o la teoría del conocimiento espiritual y trabajamos más que con el intelecto, nos faltará confianza, temeremos el fracaso e incluso tendremos arrogancia. Para cambiar con éxito requerimos tanto el conocimiento espiritual como el amor divino. Porque el conocimiento envanece más el amor es lo que edifica. 
Para progresar necesitamos de depender del amor de Dios, pero debemos aceptarla con responsabilidad sin intentar descargar todo en Dios. Tenemos que hacer nuestra parte. Y para ello tendremos que esforzarnos y ser valientes en ejercitarnos en nuestra fe para no desviarnos ni a la izquierda ni a derecha de su amor. 
El amor genera confianza; al confiar en nosotros, podemos reconocer nuestro valor original a través de los ojos de Dios. Lo único que debemos hacer es tenerlo siempre presente, así como el aire que respiramos. 
Todo lo que necesitamos es ser siempre conscientes de nuestro estado de que somos muy amados y recordar, que su guía amorosa hace que todo sea posible. 
Porque Dios nos ha dicho: Yo te he llamado desde los confines de la tierra, y te he dicho: “Eres mi hijo”. Pues te he escogido y nunca te voy a dejar solo. Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. Isaías 41:9-10

28 de julio de 2012

Conquista esos pensamientos inútiles

Los síntomas de los pensamientos inútiles son sentimientos de angustia, pérdida de felicidad o de bienestar, una mente alterada llena de confusión o incapacidad para tomar decisiones precisas.
Pensar una y otra vez sobre una acción desafortunada ya realizada no es una forma correcta de usar el momento presente. Arrepentirse es bueno si se reconoce como el medio de llevar a cabo una transformación. Sin embargo, la transformación del ser debería suceder en el momento en que hay comprensión y reconciliación. En ese momento, deberíamos discernir si algo fue correcto o erróneo. Después, en un segundo, decidir qué acción o acciones evitaremos de ahora en adelante y qué acción o acciones serán las que potenciaremos en su lugar. El poder de esta decisión debería aportarnos la experiencia de la felicidad del logro para el futuro.
La práctica de pasar el tiempo pensando sobre las debilidades de los demás nos hace descender a las esferas de influencia de los demás. De esta forma, uno se influye por la carga de pensamientos, en vez de ser él, el que influye sobre los mismos. Para acabar con la costumbre de habitar en el vacío de las debilidades de los demás hay que pensar sobre las propias virtudes, valores y fortalezas así como en lo que falta en la propia esfera de influencia. ¿Qué virtud personifiqué hoy? ¿Qué fortaleza debería haber experimentado, sobre la que trabajaré mañana? ¿Qué valor demostré? ¿Qué necesita desarrollarse aún?
El poder de controlar los pensamientos comienza con:
1) el compromiso y sabiendo de que uno tiene una habilidad innata para cambiar los pensamientos inútiles por los pensamientos de Dios, y
2) hacerse responsable de los pensamientos, que son las semillas de los sentimientos, las palabras y las acciones. La práctica de desarrollar el poder de controlar consiste en examinar y cambiar a conciencia la calidad y la dirección de los pensamientos.
No vivan ya según los criterios del del pensamiento de este siglo; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto. Romanos 12.2

¿Que papel juega la imaginación en nuestras oraciones contestadas?

El diccionario define la palabra imaginación como “la facultad de ver o formar imágenes mentales o conceptos que en la actualidad no están presentes por los sentidos”. Muchos cristianos han dicho que cuando dicen palabras como “imagen mental” o “imagen interior” o “imaginación”, asumen automáticamente —lo cual es algo incorrecto— que usar la imaginación o desarrollar una imagen interior es algo equivocado o aun perverso y pecaminoso. Esto no puede estar más lejos de la verdad. 
Para que puedas obtener la manifestación de algo por lo cual estas orando, primero debes creer que lo recibes antes de tenerlo físicamente. Al hablar de fe, tenemos que hablar de Jesús el cual no solo es el autor de ella sino también el que la perfecciona. El expresó lo siguiente, “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán”. ¿Cómo logramos esto? Al usar nuestra imaginación creamos y mantenemos una imagen interior de las cosas por las que estamos pidiendo. 
La imaginación es como una caja de colores que se nos da para que dibujemos nuestros sueños, nuestras metas, y hagamos con ellos una pintura de lo que queremos llegar a ser, pero lamentablemente hemos tomados esos mismos colores para dibujar nuestros temores y como resultado, obtenemos una pintura distorsionada de lo que no deseamos para nuestra vida. 
¿Pero cómo puedo cambiar esto? 
Primero, debes aprender a erradicar cada imagen, sentimiento, o pensamiento que no te afirme a obtener lo que estás pidiendo. El temor, el cual es totalmente contrario a la fe, te enviará pensamientos de dudas e incredulidad ya que su más poderosa arma es la sugestión, y su objetivo es convencerte que lo que Dios te ha dicho, nunca llegará a ser una realidad en tú vida. Por lo tanto debes proponerte guardar tu mente en contra de cada pensamiento malo o de temor. La palabra de Dios tiene autoridad sobre aquellos argumentos o razonamientos que son contrarios a los de Dios. 
Pablo dice: “Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Con ellas destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo”. Esta escritura nos ordena llevar cautivo “imaginaciones” (argumento, teorías, y razonamientos) que se oponen a la Palabra de Dios. Sin embargo la única manera para lograr esto es conociendo la voluntad de Dios; la cual te aseguro que es buena; Dios está comprometido bajo pacto de bendecir tu vida, en otras palabras de cumplir en tu vida lo que El ya ha hecho en el cielo; esta es la voluntad de Dios, y si no conoces cual es Su voluntad, nunca podrás oponerte a los argumentos o a las teorías que contradicen a la Palabra de Dios, y este conflicto se da de continuo en tu mente. 
Ahora, si ya has logrado la habilidad de llevar cautivos los argumentos (en tu imaginación) que contradicen la Palabra de Dios, también puedes usar tu imaginación para que esta produzca imágenes de tus oraciones contestadas. Es así de simple. La pregunta es, usará tu imaginación para el bien o para el mal. Recuerda Dios solo está comprometido con su voluntad. 
La historia de la torre de Babel es una gran ilustración del poder de la imaginación. Esas personas llegaron con la idea de construir una ciudad que alcanzara el cielo. Pero aun mas fascinante fue la respuesta de Dios: “Y el señor dijo: He aquí el pueblo es uno… y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer” (Génesis 11:6). Dios no se rió o se burló de estas personas. El dijo: “Nada de lo que ellos han pensado (imaginado) será imposible”. 
Así que te animo a que protejas tu mente y tus pensamientos. Ora y cree que recibes lo que has pedido. Entonces usa el poder de tu imaginación para crear una imagen interior de ti poseyendo las cosas que has pedido. A su tiempo, tendrás la manifestación física y tangible de aquello por lo que oraste.

25 de julio de 2012

El amor siempre es ahora


Saber perdonar y olvidar es una muestra de amor. Muchos viven esclavizados por el pasado. La situación ya pasó, dejó de existir, pero sigue viva en sus mentes. Pero tanto el pasado como el futuro es psicológico ya que este solo existe en nuestra mente, pero nuestra única realidad es el presente, el ahora y este no pertenece al tiempo. Así que abre tu corazón, sé generoso, libérate de ese pesar, perdona y olvida. 
Esto te permitirá vivir cada momento presente en paz. 
Para mantenerte contento en cada situación, olvida lo viejo, lo que no tiene valor, lo que te ha robado la ilusión. Creces y avanzas en la vida, gracias a lo que te motiva y te ilusiona. Te deprimes recordando tus errores y debilidades. Dios nos dice «Ya no recuerdes el ayer, no pienses más en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto y ríos en la tierra estéril. Isaías 43:18-19 
Las preocupaciones son una ilusión. Te hacen vivir en el futuro creyendo que estás ocupado, cuando en realidad te alejan del presente. Las preocupaciones son una excusa para dejar de hacer lo que de verdad tienes que hacer. Jesús nos dice »Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. 
La persona reactiva, da la sensación de estar muy ocupada, manifiesta su preocupación a los demás, pero lo cierto es que con todas sus preocupaciones no consigue resolver ninguno de sus problemas. 
La persona proactiva enfoca toda su atención en el presente, actúa con iniciativa. 
Sabe que permaneciendo tranquila y libre de preocupaciones es mucho más efectiva. 
Tus acciones son el espejo de tus pensamientos. Puedes esconder tus pensamientos, pero no puedes esconder tus acciones. Ten pensamientos elevados y tus acciones se harán elevadas. 
La biblia nos dice: No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. Filipenses 4:6-8

24 de julio de 2012

Sinceridad

Sinceridad no significa simplemente hablar con franqueza. Significa conocer claramente lo que sucede dentro de ti.
Tal claridad se refleja en tus palabras, que tendrán el poder de la verdad, y surgirán con facilidad y sin vacilaciones. La sinceridad genuina cultivada dentro de ti es lo que les llega a los demás y les influirá. 
Si los demás te influyen fácilmente a ti, tu capacidad de ser sincero se reduce. Los demás no podrán recibir de ti ese sentimiento de verdad, y en tus relaciones no habrá un sentimiento de amor. Parecerán superficiales. Aunque el amor superficial es mejor que la carencia de amor ya que por lo menos asegura que no te vuelves totalmente frío, es obvio que no es el auténtico. 
Se necesita mucho valor para ser honesto. Una de las cualidades más nobles de una persona es la capacidad de decir: «Lo siento, estaba equivocado y tú tenías razón». Lo que importa no es tener razón, esgrimir argumentos contundentes o lograr que acepten mis ideas. Lo que importa es ser capaz de reconocer mis errores, hacerme responsable de ellos, aprender la lección y seguir adelante con mayor grado de madurez. Lo que hace una persona grande no es que no se equivoque, sino que tenga el valor de de reconocer sus errores. 
La honestidad espiritual significa: “sé fiel a tu propio naturaleza”. Dios te creó a su imagen y semejanza y si Dios es amor entonces amor te creo a ti y cuando no andas en amor estas negando tu propio ser. Es uno de los pilares de la grandeza, ya que permite experimentar el amor de Dios, y el sentimiento de que Dios y yo estamos muy cerca. Hay un gran poder en esta experiencia. Por desgracia, en lugar de disfrutar de tal grandeza de una forma natural, la mayoría de las personas renuncian a esta oportunidad poniendo excusas. Las excusas o justificaciones también son una forma de la falsedad. 
Donde hay sinceridad y honestidad, los sentimientos se vuelven puros y limpios. 
Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios; pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 1 Juan 4:7-8